Baile campesino de origen español practicado en Cuba y Puerto Rico. La presencia del zapateo es descubierta en los pueblos de campo de Cuba a principios del siglo XVIII.

La pareja de baile golpea el suelo con los tacones, marcando el ritmo. El hombre baila con las manos detrás de la espalda, ejecutando los pasos más complicados. A veces, el bailarín fija algunos cuchillos a los zapatos, imitando así el gallo y sus espolones. En cuanto a la mujer, ella trata de seducir al hombre remangando su falda.